Bochornoso.
Primero hicieron olvidar la historia a las nuevas generaciones Atléticas, con el cuento del pupas. Luego nos hicieron olvidar lo que es un gran jugador. Luego nos quitaron la dignidad. Llevan un tiempo planeando como engañar a la afición para que acepte la venta del Calderón. Y ahora, nos quitan las rayas de la camiseta. Bochornoso.

¿Hasta cuando va a aguantar la afición?