Extraño.
Durante toda la temporada se ha dicho que si finalmente se cambiaba de estadio, sería a uno en propiedad. Se negoció con el Ayuntamiento la cesión de unos terrenos en Campamento, terrenos que, por cierto, son propiedad del Ministerio de Defensa.
Durante los últimos partidos de liga, con el equipo totalmente hundido, y la afición cabreada, se vendieron los nombres de Agüero y Rosicky. Este último, como podemos ver en la anterior entrada, estaba más que hecho.
¿No resulta extraño que, con la temporada acabada, de repente se hallan esfumado tanto el fichaje de Rosicky, como los terrenos de Campamento?. Resulta que los alemanes no aceptaron los avales bancarios que presentó el Atlético (que salaos Enrique y Miguel Ángel, que querían pagar con billetes de Monopoly), y que el Ayuntamiento, evidentemente, no puede negociar por unos terrenos que no son suyos.
Así pues la afición atlética se encuentra, una vez más, con una muestra de cómo se las trae nuestra directiva: Engañan durante todo el año, mienten cuando las cosas se ponen mal con el único fin de tranquilizar a una cansada afición y cuando acaba la temporada despejan el humo para mostrar aquello que sólo los periodistas de los grandes medios no ven: Que su único interés es vender el Estadio, vender a Torres y vender todo lo que puedan para llevarse todo el dinero. Todo lo demás, simplemente, no les importa.